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Fecundación Vitro

FECUNDACIÓN

El proceso de fecundación se define como la fusión del gameto femenino y masculino para dar lugar al zigoto que es la primera etapa del desarrollo embrionario.
 
La fecundación es un proceso complejo fisiológicamente y que abarca aproximadamente 18 horas. Naturalmente ocurre en las trompas de Falopio una vez que se ha producido la ovulación y que los espermatozoides han alcanzado esta región del aparato reproductor femenino. Se calcula que en condiciones fisiológicas entre 500 y 1000 espermatozoides son necesarios para realizar la fecundación del ovocito.
 
La base de la fertilización “in vitro” consiste en emular en el laboratorio el proceso que ocurre de manera natural en las trompas. Para ello, los ovocitos, o para ser mas exacto el cúmulo ooforo, se colocan con una concentración adecuada de espermatozoides en placas de cultivo con medio de fertilización a una concentración adecuada. Los espermatozoides eliminan el cúmulo ooforo y realizan las distintas fases de la fecundación en la placa de cultivo. A las 18-22 horas los ovocitos son transferidos a medio de cultivo nuevo (sin espermatozoides) y se comprueba bajo microscopio que se han producido pronúcleos. Los ovocitos que no han formado pronúcleos o en los que se ha producido poliespermia (mas de dos pronúcleos) son eliminados pues no son embriones viables.
 
Cuando el número de espermatozoides obtenidos mediante recuperación espermática (REM) es bajo, el proceso de FIV descrito en el apartado anterior no puede realizarse y se utiliza la técnica que consiste en inyectar mediante micromanipulación celular un espermatozoide en cada ovocito. Para ello, los ovocitos han de ser denudados del cúmulo ooforo mediante métodos enzimáticos con hialuronidasa y colocados en microgotas. Con microscopia invertida y con agujas de sujeción y punción se consigue introducir un único espermatozoide completo en el ovocito, atravesando tanto la zona pelucida (una cubierta que poseen los ovocitos) como la membrana plasmática. A pesar de que esta técnica puede parecer mas agresiva no supone ninguna interferencia con el desarrollo normal del embrión.
Una vez inseminados, los ovocitos son devueltos a la placa de cultivo y al día siguiente se comprueba la presencia de pronúcleos de forma idéntica a como se ha descrito para la FIV. Los porcentajes de fecundación descritos con la técnica de ICSI son similares a los descritos para la FIV y están entre el 70 y 80%.
 
DESARROLLO EMBRIONARIO
 
Cuando se consigue la formación de los cigotos en el laboratorio de fertilización ha de conseguirse el desarrollo del embrión hasta el momento de la transferencia. La transferencia embrionaria puede realizarse entre el día 2 después de la punción y el día 6. El proceso de desarrollo entre la formación del cigoto y el día 5 básicamente consiste en la segmentación del embrión para formar una masa de unas 32 células (2-4-8-16-32) que se denomina morula por el aspecto similar que tiene con una mora. Esta mórula sufre un proceso de cavitación para formar una estructura que se conoce como blástula que no es otra cosa que un atisbo del futuro embrión y que consiste una capa de células periféricas que se denomina trofoectodermo (la futura placenta) y una masa celular interna (el embrión propiamente dicho).
 
El desarrollo del embrión en el laboratorio emula la situación que ocurre in vivo y actualmente se pueden realizar cultivos a blastocistos rutinariamente en el laboratorio de FIV, debido principalmente al desarrollo de nuevos medios de cultivos secuenciales adecuados para cada etapa del desarrollo.
 

En IERA el desarrollo embrionario se realiza en incubadoras de última generación con la tecnología de time lapse que permite el seguimiento cinematográfico de los embriones según se realiza el desarrollo.

En IERA se trabaja con uno de los mejores que se denomina GERI y que lo suministra la compañía MERCK.

Este incubador proporciona unas características de temperatura, humedad, oscuridad, etc. que se asemejan mucho a las condiciones fisiológicas y podemos decir que las posibilidades de conseguir unos buenos embriones y por lo tanto de conseguir un embarazo son mucho mayores que en las incubadoras convencionales. Además, el sistema de grabación de imágenes permite seguir el desarrollo embrionario sin tener que abrir y cerrar la incubadora y por lo tanto mejora aun mas las posibilidades de éxito sin perder información relevante sobre todo el proceso de desarrollo embrionario. De hecho, a los pacientes que lo deseen se les puede proporcionar el video de su embrión.